Accidentado traspaso de poderes
No lleva ni una semana en el cargo y ya empiezan a dispararse las críticas contra el nuevo presidente del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell. Que el mandatario saliente, Joan Laporta, se marcha dejando tras de sí un bagaje deportivo difícil de superar es tan cierto como que, en lo institucional y, sobre todo, en lo social, su gestión ha dejado bastante que desear. Lo peor de todo es la mala imagen que todo el mundo tiene ahora del Barça, mala imagen si tenemos en cuenta que la ideología independentista de Laporta ha exacerbado el anticatalanismo de muchísima gente, que, ahora más que nunca, a todos los culés nos tachan de separatistas y anti españoles. Muy acertadamente, a mi juicio, una de las primeras cosas que Rosell se ha propuesto ha sido pedir disculpas al Presidente de la Junta de Extremadura, que fue ofendido por Laporta, y ésto ha hecho que las primeras voces críticas se hagan oir. En Catalunya, no lo olvidemos, es mucha la gente que considera que el Barça debe ser bandera y...