Fin de año futbolístico
Esta noche, con el partido de ida de Copa del Rey frente al Athletic Club de Bilbao, el Barça despide un año que ha acabado siendo nuevamente maravilloso. Si a principio de temporada éramos muchos los que denunciábamos la falta de forma de los jugadores, la falta de ambición de la plantilla, a partir de las semanas previas al choque frente al Real Madrid la cosa cambió y de nuevo se ha logrado esa excelencia que conmocionó al mundo a partir de finales de 2008. Ya son dos años triunfales en los que este equipo ha brillado de un modo no sé si irrepetible, y ello a pesar de la marcha de jugadores importantes como Samuel Eto'o, Touré Yaya o, en menor medida, Zlatan "Bocazas" Ibrahimovic. Lo bueno es que, a pesar de haberlo ganado todo, de que prácticamente ya no queden retos que superar, los jugadores siempre acaban por reeditar las mejores versiones de sí mismos, como si el nuevo desafío fuese el de repetir los retos ya logrados. Eso raramente sucede no sólo en el deporte si...