No todos se sienten caballas
Ayer fue la última vez que me preguntaron: «¿Por qué no te borras ya del Barcelona?» La pregunta tiene su lógica. Porque sí, soy del Barça, y todo el mundo sabe. Lo soy desde niño, siempre lo he sido y, salvo cat- ástrofe muy gorda, siempre lo seré. Pero eso no significa que tenga que estar de acuerdo con todo lo que hacen sus dirigentes: uno puede querer mucho a su club y, precisamente por eso, ser capaz de criticarlo cuando considera que se equivoca. Estos días se está poniendo a caldo a los futbolistas del Real Madrid Mbappé , Vinicius y Konaté por no haber lucido íntegramente la camiseta de apoyo a Ceuta (« Todos somos caballas », decía). Esos tres señores no son, precisamente, santo de mi devoción, pero, al menos, uno de ellos —el Dictad… digo Mbappé— ha tenido a bien ofrecer a sus seguidores una explicación, una justificación. Podemos, por tanto, debatir sobre si las tres estrellas madridistas hicieron bien o mal. Pero los culés deberíamos estarles hasta cier...